-Ya viene- dijeron ambas hermanas diablillas al mismo tiempo brillándoles sus ojos dorados, mientras que por todo el lugar se sentía un estruendoso temblor.
-?De quién hablan?- pregunto el casta?o y estás lo observaron con un semblante muy serio haciendo que esté se preocupara.
-La máxima calamidad, Eteiron...
-?Ete que cosa?- pregunto el casta?o y todos pudieron notar como el techo de la enorme torre se quebró siendo desmantelado flotando sus trozos en el aire como si carecieran de peso, pudiendo todos ver el cielo y en este rodeando de un campo eléctrico se encontraba un ser de cabellos rojizos erizados, que parecía tanto hombre como mujer, -Adivinaré, es él.
-Exacto, es un monstruo formado por los cuerpos de Graviel se?or de la gravedad y la reina de las máquinas- comento la diablillas de cabello azul frunciendo el ce?o el casta?o.
-Pues esto lo hace más personal- dijo este y el ser de cabellos rojizos noto como el aura de este se intensificaba.
-Kurimu cierto, te recuerdo, vaya que emoción verte de nuevo y a la vez rabia, supongo que son las emociones de Jun y Graviel mezcladas, pero aun así, terminaré el trabajo que ellos no pudieron- comento este ser mientras la electricidad se juntaba a su alrededor enviando un potente relámpago en contra del casta?o golpeándolo de lleno friéndolo vivo.
-???Kurimu!!!- grito Dylan y compa?ía al verlo rostizarse, hasta Drac salió de su trance visualizando la nueva amenaza, tras unos segundos la electricidad desapareció y Kurimu estaba sano, pero con la respiración agitada, en eso la última bola de algodón que le quedaba desapareció, -Por suerte te quedaba la última, pero será mejor que te quedes atrás, ya que supongo que gastaste todo el poder que tenías disponible hoy.
-Si, pero aún puedo hacer esto- dijo este corriendo hacia Drac poniéndole su mano en la cara y de inmediato el peli verde se notó sano y rebosante de aura, -Logre sanarte, pero aún estás debilitado, pero en pocos minutos recuperarás tu fuerza completa.
-Es más que suficiente, ahora solo déjame esto a mí- dijo Drac levantándose encarando al de cabellos rojizos bajando este en el aire poniéndose a la altura de la torre.
-Estás loco si crees que puedes conmigo- dijo la bestia omnipotente y la voz de una chica le llamo la atención.
-Será mejor que te prepares porque primero lucharas conmigo- le dijo Lucy y el de rojizos cabellos se echó a reír.
-Sé muy bien que pretendes, pero no caeré en eso, mientras no te ataque no significas ninguna molestia, en cuanto a tu primo- decía este alzando su mano aplicándole gravedad en el cuerpo del peli verde lanzándole muchos metros lejos cayendo de la torre yendo este mismo a por su presa.
-Sin la mayoría de sus fuerzas, Drac no podrá solo, vamos- comentó Ame y Dylan asintió saltando ambos de la torre seguidos por Setsuna, quedando en esta solo Kurimu, las gemelas y Lucy, la cual se echó a llorar.
-No puedo creer que no haya podido hacer nada, soy tan inútil- se decía está mientras lloraba quedando Kurimu un poco incómodo con la situación, este miro a las gemelas y estás le se?alaron a la chica, suspirando este yendo donde ella estaba arrodillada.
-Escucha Lucy, te llamas así no, bueno a veces solamente tienes que dejar que otros se encarguen, lo sé dé carne propia, mira ahora yo también estoy impotente sin poder hacer nada, lo que quiero decir...- decía este llamando la atención de la chica sus palabras, pero de repente el suelo se quebró y se pudieron ver unos filosos dientes aparecer, estos atraparon al casta?o quedando este perplejo, estallando su cuerpo en sangre, la mandíbula de la criatura que lo atrapó comenzó a masticarlo mientras la sangre salpicaba en el rostro de la peli verde estando está con la mirada perdida.
-?Kurimu?...?- pregunto está y lo último que vio fue una moneda girar por el suelo quedando con la parte de la cara apuntando hacia arriba.
En otro sitio, en el bosque, todo estaba siendo destrozado, árboles se elevaban y flotaba junto con trozos de tierra teniendo su enfrentamiento en uno de estos el peli verde y la bestia de ambos géneros, se pudo notar como Drac comenzó a intensificar su aura volviéndose está de color negro, rápidamente corrió hacia el monstruoso ser lanzándole varios pu?etazos desintegrando el aura que este expulsaba cada trozo de roca flotante que tocaba, el pelirrojo comenzó a bloquearse con un escudo echo de gravedad, Drac lanzo una patada lateral hacia este notándose como doblaba el campo protector apretando los dientes el de cabellos rojizos, remarcándose sus venas, al final la potencia de la patada del peli verde fue tanta que partió su barrera, pero su pie choco contra otro escudo, siendo este electromagnético, respirando de manera entrecortada el de ambos géneros.
-Deja de esconderte tras tus barreras- le decía Drac comenzando a golpear de manera consecutiva con sus pu?os envueltos en aura oscura, los pu?os del peli verde quebraron su escudo partiéndolo al fin, pero antes de que el golpe del chico alcanzará al pelirrojo este alzo su mano y le envío un relámpago que golpeó a Drac de lleno enviándolo muchos metros lejos.
-Ni creas que tienes oportunidad contra mí- decía este, pero de repente sintió un gran dolor gritando, pues en su espalda se habían clavado tres lanzas recubiertas de llamas carmesís, este empezó a expulsar sangre y se giró con sus ojos expulsando rayos al causante siendo un rubio conocido, -?No sé quien seas ni me importa!, ???muérete!!!- le grito este alzando su mano haciendo flotar a Ame dejándolo inmóvil en el aire, de inmediato se notó como hizo que un árbol fuera justo a apu?alarlo como una estaca, pero el rubio haciendo fuerza con una lanza en su mano, logro moverse y clavar su arma en el árbol partiéndolo en dos, -Tus esfuerzos son inútiles, tus palos con fuego no me da?aran de gravedad.
-Ese no es mi trabajo- hablo Ame notándose que portaba una sonrisa dentuda y de repente justo al frente del pelirrojo apareció Dylan, este tocó su rostro dejándole puesta una máscara que este intento quitarse y el azabache chasqueo sus dedos electrocutado al de cabellos rojizos.
-Mal, no intentes quitártela- le dijo el de puntas rojizas y de inmediato el ser de ambos géneros alzo su mano cargando su mano con electricidad, pero Dylan volvió a chasquear sus dedos, de repente él fue el electrocutado, -Mal, tampoco puedes atacarme- dijo este lanzándose a cortarlo con una espada que había creado entre sus manos cortando el pecho de la bestia haciéndolo sangrar ligeramente, pero, sorprendentemente la espada no le hizo mucho da?o, notando el azabache que su arma se había roto, -Vaya que dureza.
-Tú tampoco tienes la fuerza para hacerme da?o, tu amigo estaba muy equivocado- comento el de cabellos rojizos estando desorientado por la máscara, en eso Dylan y Ame se miraron alzando los hombros.
-En realidad hubo una confusión, yo solo te tenía que dejar debilitado, ella es la que te hará da?o- le respondió el azabache y de inmediato detrás de la bestia omnipotente, apareció Setsuna rodeada de su aura moldeándose esta a su alrededor formando grandes zarpas.
Esta golpeó con su sorprendente fuerza al de rojizos cabellos estrellándolo contra el suelo produciendo un enorme cráter y así continúo golpeandolo de manera consecutiva mientras está reía, salpicándole sangre en el rostro logrando hacer que sus golpes y cortes hicieran gritar a la bestia, está comenzó a cargarse de electricidad, pero también fue electrocutada por la máscara que tenía puesta, pero está comenzó a quebrarse hasta que se rompió dejándolo libre, rodeado de electricidad envío tres relámpagos golpeando estos tanto a Setsuna, Dylan y Ame dejándolos muy heridos.
-???Malditos sean!!!- grito este empezando a aplastarlos en el suelo con el peso que les inducía con su gravedad, notándose que estaba recubierto de sangre y lesiones, en eso, noto como alguien le sostuvo el antebrazo apretándoselo con fuerza, viéndose que era Drac.
-Atrévete a arrojarme de nuevo, sabes el trabajo que pase para subir hasta aquí, por suerte al fin puedo tocarte- comentaba el peli verde y su aura oscura empezó a consumir el brazo del pelirrojo destrozándoselo hasta que se lo arrancó por completo no quedando nada de él estando muy sorprendido la bestia de ambos géneros.
-Asombroso, desmembraste mi brazo a nivel atómico, tú eres a quien yo buscaba- decía este saliendo una lengua de la boca monstruosa de su ingle lamiéndose los dientes, -Delicioso.
-No quiero ofenderte, pero me das un poco de asco- le respondió el peli verde y el de rojizos cabellos sonrió rodeándose de varios trozos de rocas, árboles y demás comenzando a lanzárselos a Drac, interceptándolos este y destruyéndolos con sus golpes devastadores.
En la torre destrozada, se encontraba una peli verde junto a dos hermanas diablillas viendo la situación, aunque Lucy notó que las hermanas estaban tranquilas y jugaban con el bebé que cuidaban, del suelo emergió la criatura que se había tragado a Kurimu, está era un dragón delgado, con grandes alas y tres pares de patas, poseía garras filosas y una larga cola llena de espinas, sus escamas eran verdosas al igual que su piel, teniendo varios cuernos curvos en la cabeza, sus ojos de reptil eran amarillos, lo más notorio de esta criatura eran sus dientes filosos y sus dos colmillos superiores muy alargados pareciendo un tigre dientes de sable, este ser escupió al casta?o en una bola de saliva y sangre, Lucy se acercó para verlo, pero notó que este abrió los ojos de repente asustándola en gran medida.
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-Co... ?cómo es posible que estés vivo?, tu bola de algodón se gastó hace rato, ?ahora no tienes aura!- le decía está y el casta?o se levantó limpiándose ligeramente de los asquerosos líquidos que lo cubrían.
-Lo sé, pero pensaste que sacrifique la mitad de mi potencia de fuego en vano, por supuesto que cree una técnica que me salvaguardara la vida cuando se me acabará el aura, de hecho solo así se activa, aunque es muy arriesgado, ya que es de un cincuenta porciento de probabilidades de que salga bien- le respondió este notándose que a su lado ahora flotaba una bola de algodón y su aura se había restaurado.
-?Cómo funciona?- le pregunto Lucy y ambos notaron que el dragón alzo vuelo comenzando a acercarse hacia estos.
-Te explicaría, pero pienso que no tendrás más remedio que verlo por ti misma- decía este empujándola hacia un lado notándose que el dragón había girado su cuerpo con velocidad para lanzar un colazo hacia los chicos, Kurimu corrió hacia el frente intentando interceptar el golpe, -Vamos cara, no me falles ahora- decía este y recibió de lleno el golpe de la potente cola en el estómago, de inmediato su aura se separó de su cuerpo creando una mano que tenía un guante blanco por encima, esta tenía una moneda sostenida que rápidamente lanzo, al caer la moneda el resultado fue cruz, -Mierda- dijo Kurimu comenzando a vomitar sangre debido al doloroso impacto.
-Creo que ya entiendo, cuando recibes un golpe de gravedad invocas esa mano que lanza una moneda, si sale tu elección hace que el da?o recibido en tu cuerpo se vuelva nulo- decía la peli verde, pero fue agarrada de la mano rápidamente por el casta?o comenzando estos a correr esquivando la fuerte llamarada lanzada por ese dragón dientes de sable.
-Exacto, todo lo que dijiste es correcto, solo agregándose que si gano, recibo una bonificación de un poco de aura más una bola de algodón- le respondió Kurimu sentándose sofocado tras un muro ocultándose junto con Lucy del dragón, este se sostenía el estómago lleno de dolor.
-?Por qué no te recuperaste con la bola de algodón?, o úsala para lanzar tu zarpaso- le debía la peli verde respondiendo rápidamente el casta?o.
-No puedo, si lo hago la gastaré por gusto, un zarpaso normal no penetraría la piel de ese dragón y menos ahora que mi energía es reducida, tengo que acumular por lo menos tres bolas de algodón para lanzar un buen ataque.
-Y como planeas hacerlo, apostar a que salga cara o cruz otra vez recibiendo los ataques de ese monstruo, imposible, creo que si recibes otro golpe como el de antes, la poca aura que te recubre no aguantara y tus órganos explotaran, morirás- le decía Lucy y Kurimu asintió.
-No hay otra forma, si pudiera da?arme lo suficiente como para reunir las energías por mí mismo, pero un ataque propio no activará la habilidad.
-Por mi parte es imposible, no puedo da?ar a otras personas debido a mi contrato apresor, eso solamente deja a...- comentaba la peli verde y ambos vieron a las hermanas diablillas, que estaban escondidas tras el mismo muro.
-Roja, Azul, ?me atacarían por favor?- les pregunto Kurimu notando que ambas se sonrojaron dejándolo un poco perplejo.
-Al fin ha llegado este momento, por fin nos llamó por los nombres que seremos identificadas a partir de este momento del presente, que emoción, no perdamos el tiempo, atácale- comentaba la de cabello azul empezando a calentar su hermana.
-Por supuesto, no desaprovecharé este momento tan íntimo entre él y yo- decía la pelirroja y Kurimu se levantó encarándola.
-Recuerda Roja, el ataque debe ser fuerte, lo suficiente como para da?arme de gravedad...- decía este y de inmediato la diablillas de rojo cabello le arremetió una patada en los testículos, en ese momento la mano espiritual dejo caer la moneda saliendo cruz, de repente Kurimu callo mientras se sostenía sus partes íntimas con lágrimas en los ojos aguantando un gran dolor.
-Asumo por tu dolor aparente, que escogiste cara de nuevo, ?has probado en cambiar y escoger cruz?, solo digo, que tal si te comportas como un hombre y dejas de llorar por tus huevitos, ?el dragón está aquí mismo y nos va a matar!- le decía Lucy asintiendo el casta?o poniéndose de pie nuevamente.
-Intentaré no escoger cara...- dijo este y Roja volvió a arremeterle una patada a su zona íntima con gran velocidad y fuerza, en eso alejados del muro, el dragón dientes de sable pudo captar el olor de los muchachos por sus abiertas fosas nasales levantando una de sus patas delanteras lanzando un garrazo hacia el muro que ocultaba a Kurimu y compa?ía destrozándolos en pedazos.
Tras disiparse el polvo levantado por los escombros, se pudo visualizar a Kurimu parado en ese lugar con dos bolas de algodón a su lado, de inmediato el dragón abrió sus fosas nasales en gran medida y envío un fuerte lanzallamas desde su nariz, las llamas golpearon de lleno a Kurimu, notándose que en el suelo caía una moneda con la cruz apuntando hacia arriba, de repente, al disiparse el fuego, se veía al casta?o totalmente ileso y con una bola de algodón más a su lado.
-Tres veces seguidas saliendo cruz, ?maldita suerte!- se quejó este y comenzó a correr hacia el dragón, este de su nariz le siguió enviando llamaradas en forma de bolas de fuego, pero Kurimu la esquivo fácilmente corriendo de un lado al otro, el dragón de los dientes de sable estiró su largo cuello con la intención de morderlo, pero el casta?o se echó hacia el lado, quedando justo a la par con el cuello de la bestia, -?Te gusta morder verdad?- pregunto Kurimu alzando un brazo y bajado el otro, -Veamos que tan fuertes son los dientes de un dragón que no ha salido del huevo- repitió este nuevamente notándose como se intensificaba su aura, está se fue moldeando y haciéndose gigante, de repente Kurimu unió sus manos en un aplauso entrelazando sus dedos asemejándose este acto a una mordida.
En ese momento mientras el dragón giraba su cuello para intentar morder de nuevo al casta?o, el aura de este se transformó en una mandíbula de dragón, teniendo filosos dientes y de inmediato estos se clavaron en el cuello del dientes de sable haciéndolo gritar del dolor, apretando su potencia la mandíbula de dragón de Kurimu hasta que los dientes quebraron escamas, piel y tendones arrancando de cuajo la cabeza del dragón, cayendo esta suelo.
-Al final solo eres una lagartija superdesarrollada- decía Kurimu notándose su respiración entrecortada mientras se le acercaba tanto las hermanas diablillas como Lucy.
-Lo lograste, es un milagro, que sigamos vivos- comentaba la peli verde y de repente su expresión se notó afligida, -El aura de Drac y los chicos se nota baja, creo que están perdiendo.
-En ese caso Kurimu debe de ir a ayudar- comento la diablillas de azulado cabello asintiendo su hermana y este adoptó un semblante indiferente.
-Acabo de gastar todo mi poder, ahora no recuperaré mi aura hasta dentro de veinticuatro horas, no espera veintinueve horas, se me sumaron cinco horas por usar mi última oportunidad para salvarme el pellejo, es un peque?o precio más que debo pagar- le respondía el casta?o y ambas hermanas comenzaron a reír.
-Tontito, es que no sabes nada, de nosotras- le dijo la pelirroja mientras le ponía la mano sobre su pecho, de inmediato se notó como uno de sus ojos brillaban de dorado con el símbolo de un reloj, de inmediato su hermana de cabellos azules hizo lo mismo.
-?Que hacen?- preguntaba Kurimu, pero fue callado por un beso de ambas hermanas besando las dos las mejillas del casta?o sonrojándolo ligeramente, estás se separaron y sus ojos volvieron a la normalidad, en eso Kurimu sintió que rebozaba de aura nuevamente, -Como es esto posible, me siento fuerte, sin dolores y con aura.
-Pues retrocedimos tu estado físico hasta las horas de hoy por la ma?ana, así tu cuerpo estará como hace unas horas y no tendrá da?os de peleas ni tu desgaste de aura- le respondió la de cabellos azules llenándose de venas de cólera la frente de Kurimu.
-Entonces porque no lo hicieron antes, ese dragón casi nos mata a todos- decía este mientras resoplaba enojado y la pelirroja le puso la mano en el hombro calmándolo.
-Porque no preguntaste- le respondió ella y este agachó la cabeza notándose indiferente.
-Bueno si ya terminaste de coquetear, vete y salva a mi primo y tus amigos- le dijo la peli verde y el casta?o asintió comenzando a correr a gran velocidad saltando desde el borde de la torre avanzando por el bosque rápidamente.
En el lugar de la pelea, se notaba que el de cabellos rojizos y erizados, aplastaba con su fuerza gravitacional a todos los presentes, el único que estaba haciendo fuerza por levantarse era Drac, pero la potencia era mucha, este comenzó a enviarle descargas eléctricas desde su mano al peli verde para dejarlo más inmovilizado viendo como su carne se rostizaba, en eso sintió un aura caer a su lado, este se giró y pudo observar que era un casta?o conocido, vio que Kurimu le apuntaba con su dedo, produciendo que este riera.
-?Qué se supone que vas a hacer...?- preguntaba el ser de ambos sexos y de inmediato recibió la descarga de aura de Kurimu golpeándole de lleno su bala espectro creándose un gran rastro de destrozo en ese pedazo de tierra flotante en el que estaban, -?Eso es todo?, que poder tan miserable- comento el ser omnipotente saliendo de la nube de polvo levantada notándose aparentemente sano, este camino hasta el frente de Kurimu encarándolo, -Ahora te quedaste sin tu disparo, ?qué vas a hacer idiota?
-Deberías prestar más atención, pues hoy tenía otro disparo disponible- le respondió el casta?o colocando su dedo justo en el pecho de ese ser y de inmediato envío su potencia cinética en contra de este, notándose como sangraba por la boca en gran medida, pues la bala espectro paso atrevés de su cuerpo dejándole un gran agujero en su pecho.
-Fallaste, mi resistencia es superior a cualquiera, aunque debo admitir que me da?aste, pero ahora sí te quedaste sin ningún tipo de defensa, ?estás muerto!, no sé que pretendías al enfrentarte a mí- le comento el ser de ambos géneros alzando su mano cargándola de electricidad y de inmediato sintió una poderosa aura detrás de él, está era negra como el azabache y su potencia le hizo sudar frío.
-Solo trataba de ganar algo de tiempo, creo que ya pasaron los diez minutos- le respondió el casta?o girándose el de erizados mechones rojos, visualizando a Drac que estaba justo detrás de él.
El peli verde le agarro con su fuerte mano por la boca alzándolo en peso y de inmediato su aura nuclear comenzó a separar los átomos de este ser, produciendole un gran dolor mientras explotaba su cuerpo, salpicando sangre en el rostro de Drac, está sangre se fue desintegrando, al igual que todo el cuerpo de ese ser, partiendose a la mitad quedando solo de la cintura hacia abajo, cayendo estos restos al suelo, de inmediato al morir la bestia todo lo que flotaba incluso las grandes extensiones de tierra, cayeron al suelo creándose una gran devastación en el bosque.
Continuará...

